Por lo que apareció estas “canestrelli” que deben ser muy tradicionales por como lo indican y también por sus ingredientes que con poca o mucha diferencia se encuentran en muchos recetarios. La receta en concreto sale del blog de Mr.Canestrello y la verdad es que son esas pequeñas maravillas que tienen una receta muy sencilla que solo necesita de buenos ingredientes y cogerles el punto.
Partiendo de 300 gr. de harina, 200 gr. de mantequilla, 100 gr. de azúcar, una yema de huevo y azúcar glass para decorar. Se hace una masa que se deja reposar para que la mantequilla vuelva a endurecerse y se amasa dejando un grosor aproximado de 7 mm. Se corta con la tradicional forma de una flor con un agujero en el centro, la forma de flor con cortapasta y el agujero central se puede hacer con un descorazonador. Se tiene que poner en el horno a 160º durante 15 min. siempre vigilando porque no deben dorarse; cuando se enfríen se les espolvorea con azúcar glass. 
Ah…un secreto con una cucharadita de esencia de vainilla les da un toque muy especial que creo que redondea el sabor pero seguramente si esto lo leyera una “mamma” nos perseguiría con algún objeto contundente… cuestión de opiniones y gustos.
Para presentar cojo un par de vasos bonitos y en el fondo dejo una cucharadita de queso crema de camembert, luego pongo la espuma de calabacín tras tenerlo templando el sifón al baño maría y remato con un crujiente de queso (ya sabéis rayáis queso sobre papel de horno y se deja gratinar diez minutos a fuego fuerte, se deja enfriar y ya esta).
Apuntes si queréis que la crema tenga un color verde más bonito no peléis el calabacín (ya se que hay más de un escrupuloso con este tema) y voy a tener que dejar de hacer estas cosas para dos porque no controlo bien las cantidades y porque RM ya me ha dicho que esto de las espumas no son más que purés pijos y que mientras tenga dientes no quiere pures…. 


