
De pasada en el anterior post dije que siempre hay que exigir una calidad mínima y así es; hay productos, unos mejores que otros o que se adapta mejor a nuestros gustos personales pero no se puede permitir que nos tomen el pelo; es decir, que no tenemos que pagar a precio de oro la calidad sino que todo producto debe llegar a unos mínimos o desparecer. Por ello como consumidor hay que mirar bien las indicaciones, ver donde viene el producto no solo donde se embasa, probar varias marcas y buscar esa que nos guste y nos cuadre nuestro presupuesto hogareño.

En este caso voy daros la receta de un codillo que viene ya cocido en su propio jugo, al que simplemente le retiramos la grasa excesiva que le acompaña y la ponemos en una fuente de pirex, con un poco de cebolla y vino blanco. Se deja en el horno precalentado a 160º C una hora. Para acompañar se fríen unas patatas en rodajas pero muy poco y luego en una sartén se hecha un poco de bacón (y algo de la grasa que retiramos) y se le va dando el tono dorado a las patatas que más nos gusten.


Pues eso que hoy toca lomito de cerdo; que suele tener el problema de quedarse un poco seco. Aquí es cuando viene el tuneo ya que en vez de poner el típico filete de lomo, ponemos el librito, es decir, el filete doble unido al extremo (bueno vosotros ya me entendéis porque como me explico). Se sala el lomo se pone un poco de queso y bacón y se espalma (vamos que se le da unos golpes para dejarlo lo más fino posible). A continuación se pasa por harina, huevo y pan rallado (ósea se empanada) y se fríe.
Es un plato relativamente sencillo y muy vistoso además se acompaña de una salsa de roquefort que redondea el sabor del plato y hoy que no he estado muy inspirado no doy mucho la brasa.
Hoy quiero martirizaros con un corte tan tradicional como el lomo de cerdo y que tanto nos aporta a nuestra comida diaria y como con casi todo podemos vestirlo un poco y dar un plus a un plato básico. En este caso es un trozo de lomo que damos unos cortes en diagonal sobre la superficie, salamos y lo ponemos en una bandeja de horno junto con un poco de caldo, un cucharadita de tomillo y otro de
Hasta aquí es un lomo asado normal pero a mi me gusta darle un toque mechándolo con fruta y queso (en este caso mango y emmental) creo que combina muy bien los sabores. El cerdo asado va bien con muchas frutas pero el toque del mango acido y dulce creo que es el toque perfecto; para acompañarlo ya sabéis lo que os guste, pero en este caso elegí el


