Y sigue la obsesión de este blog por las recetas rápidas y sencillas; toda una declaración de intenciones. Ya que básicamente todos estamos liadísimos pero nos apetece comer bien. Es más no creo que haya nadie en el mundo que por mal que coma no quiera comer bien (o lo que esa persona entienda por comer bien)
Le voy a seguir pegando a la pasta ya que es un producto que combina con casi todo y que yo personalmente no me canso de comer; ya que si varias bastante las recetas, da la sensación de no haber comido ese plato en mucho tiempo, cuando puede que hayas comido pasta hace dos días. Bueno la cosa es bien sencilla, cocemos la pasta como nos indique el fabricante (como creo que he dicho en otras ocasiones soy de la escuela italiana por lo que solo la cuezo con sal y agua y nada más) y la escurrimos (nada de enfriar, eso solo para las ensaladas de pasta). En una sartén grande o un wok mejor si tenemos salteamos en un buen aceite de oliva con unos ajitos un poco de bacón y setas, cuando estén listos se añade la pasta y se le dan un par de meneos más.
Se coloca en un plato y se le añade un buen queso fuerte (en este caso era Grana Padano) y se gratina hasta que el queso nos coja un bonito color.












En este caso bien podría decir que es el número uno en mi casa ya que aparte de amantes de la pasta somos un par de ratoncillos y nos encanta el queso por lo que este plato combina dos de nuestras debilidades. Para la receta solo hay que cocer la pasta siguiendo las instrucciones del fabricante, mientras por otro lado en una sartén se saltea el bacón con un poco de aceite de oliva y a continuación cuando haya soltado parte de la grasa se añade unos 75 gr. de queso azul en el momento que comience a deshacerse se le hecha un buen chorretón de vino blanco y cuando haya reducido como la mitad del liquido se le añades la nata (75 ml. aprox.) y remueves hasta que quede una salsa uniforme; probar si esta a vuestro gusto, es decir, tiene suficiente queso azul o no. Cuando la salsa esta como vosotros queréis se le añade la pasta escurrida y como toque final unos daditos de queso fundente (yo suelo usar emmental) fuera ya del fuego para que no se funda del todo y sea un tropezón más.
Normalmente la cantidades que os doy son para dos personas que es para lo que yo cocino cuando me salgo de aquí os lo indico. Por otro lado no suelo dar pesos o medidas a no ser que sean fundamentales por ejemplo yo de pasta suelo poner unos 70 gr. por persona pero esta medida no es universal ya que para algunos será excesiva y para otros los dejara con hambre; la cantidad de bacón y queso en dados es relativa en relación a la cantidad de pasta y al gusto propio porque a mi me gusta la pasta con bastante tropezón pero habrá quien le guste que sea más o menos. Solo os he dado medidas de la salsa ya que me parece que es una proporción equilibrada para una salsa de queso azul pero también os digo que probéis porque 5-10 gr. de queso arriba o abajo deja la salsa igual de cremosa pero da el toque que a cada uno nos gusta.
La verdad es que me he estado pensando mucho como nombrar esta receta ya que en realidad no deja de ser una pasta carbonara pero después de leer varias recetas sobre todo de Web italianas me doy cuenta que lo que los españoles llamamos carbonara un italiano casi se sentiría insultado al ver la utilización escandalosa de nata. Así que prefiero denominarlos a la crema; por otro lado esta la decisión de elegir que tipo de pasta y yo aquí lo tengo claro tiene que ser una pasta de agujero y a mi la que más me gusta son el caracolillo, tiburón o como lo denominéis.