Pues eso que hoy toca lomito de cerdo; que suele tener el problema de quedarse un poco seco. Aquí es cuando viene el tuneo ya que en vez de poner el típico filete de lomo, ponemos el librito, es decir, el filete doble unido al extremo (bueno vosotros ya me entendéis porque como me explico). Se sala el lomo se pone un poco de queso y bacón y se espalma (vamos que se le da unos golpes para dejarlo lo más fino posible). A continuación se pasa por harina, huevo y pan rallado (ósea se empanada) y se fríe.
Por otro lado en una sartén con un poco de aceite de oliva se saltean los pimientos con un poco de ajo finamente cortado, se le añade chorrito de vino blanco y dos cucharadas generosas de tomate triturado (también es el momento de ponerle un poco de picante si os gusta). Se añade nuestros libritos de lomo empanado y se deja a fuego muy bajo unos 15-20 minutos, Y ya tenemos un clásico moderno de los que quedan mucho mejor de un día para otro o bien para esa comida que nos llevamos en el taper a la oficina que hace bajar hasta al director general……
Con esto nos encontramos el ochenta por ciento del plato hecho ya que como he dicho al principio es un plato de aprovechamiento, ya que rellenamos el hojaldre con lo que queramos; en este caso es carne picada salteada con un poquito de ajo y un par de cucharadas de tomate triturado. Metemos el relleno en el hojaldre y colocamos unos tacos del queso fundente que más os guste, cerramos el hojaldre, lo pintamos con huevo y lo metemos al horno a 180º C unos 20 minutos, hasta que este dorado el hojaldre ya que el relleno ya esta hecho. Acompañamos con una ensalada que nos aporte frescor. 
Es un plato relativamente sencillo y muy vistoso además se acompaña de una salsa de roquefort que redondea el sabor del plato y hoy que no he estado muy inspirado no doy mucho la brasa.